Paso Centurión y Sierra de Ríos

Paisaje Protegido SNAP

Paso Centurión junto a Sierra de Ríos se encuentran en el Departamento de Cerro Largo a orillas del Río Yaguarón, recibiendo de éste modo una rica influencia de la Mata Atlántica. Por ésta razón es que en la zona se encuentran especies animales y vegetales que son únicos para Uruguay. En el año 2007, por ser una de las zonas con mayor biodiversidad de nuestro país, fue declarada Reserva Departamental. Actualmente, se encuentra en proceso de ingreso al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP).

Un paisaje con variados ecosistemas

Paso Centurión, forma parte del territorio paisajístico denominado Serranías del Este, y se encuentra dentro de la cuenca de la Laguna Merín. Varios ecosistemas se conjugan en la zona, dando lugar a una gran diversidad de ambientes, compuestos por quebradas, montes ribereños con características de Selva sub-tropical, praderas naturales, humedales, pastizales, palmares y espinillares, permitiendo de este modo, la existencia de una enorme biodiversidad.

Un poco de historia

Paso Centurión fue poblado a partir del año 1777 por la concesión de campos cercanos al Río Yaguarón, con el fin de proteger la frontera, la cual se encontraba amenazada por los Portugueses. En el año 1857 se construyó el edificio de la Aduana (actualmente en ruinas), siendo en su momento, el segundo más grande de Cerro Largo, luego de la de Río Branco. A través de éste paso, se realizaron las primeras exportaciones de ganado hacia la ciudad de Pelotas en Rio Grande do Sul. El edificio de Aduanas, se transformó en hospital de campaña en la guerra civil de 1897, y fue escenario de numerosos enfrentamientos bélicos hasta el año 1904. De ésta manera, la zona presenta un destacado valor histórico.

Ecoturismo

El ecoturismo, concebido como un tipo de turismo sustentable, se ha comenzado a desarrollar en la zona, buscando como objetivos principales el generar nuevas fuentes laborales para los lugareños, dependientes o independientes; conocer mejor las riquezas naturales tanto por parte de sus habitantes, como por parte de quienes la visitan, ya que no podemos querer lo que no conocemos, y para cuidar y proteger algo, es fundamental amarlo. La educación ambiental que se produce a través de estas actividades es una herramienta fundamental para que cada vez seamos más quienes nos preocupamos y ocupamos del cuidado de la Naturaleza.